sábado, 27 de julio de 2013
Amores comerciables
Dicen que cuando uno es chico sueña con encontrar el amor, después uno va creciendo y las hormonas a flor de piel solo hacen que uno busque relaciones sexuales, satisfacción personal, coleccionar orgasmos e historias para contar. Llegada cierta edad uno empieza a desear estabilidad, no felicidad, no amor, no sexo, estabilidad, entonces conoce a alguien, con metas similares a las propias, que prometa una vida cómoda. Entonces al final, uno para qué necesita una pareja? por cuestiones meramente económicas? por seguridad?. Al final, vivimos cambiando de creencias, de chicos es Papá Noel, de jóvenes es Dios, de grande es el otro?. Y uno mismo? y el amor en que a uno lo hacían creer?. Yo no quiero quien me mantenga, no quiero mantener, yo quiero quien camine conmigo de acá a la tumba, yo quiero quien pelee a la par. Yo quiero un amor rentable sentimentalmente, no solo económicamente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario