jueves, 30 de mayo de 2013

Hoy solamente quiero expresar una alegría:


ANA CLARA
BREIT


Solo para entendidos.
Este orgullo también te pertenece mami. Desde el cielo se que estas festejando como yo.


domingo, 26 de mayo de 2013

Mensajes

Se que queda re colgado este mensaje, que te este escribiendo, pero hace tiempo que no se de vos y aunque no dudo de que estés bien, me gustaría saber como estás, como te tratan las cosas. Yo por mi parte bien, tranquila y abocada a la rutina, más que estudiar y trabajar no hay mucho más para contar. En fin, nada eso, te mando un saludo grande.
Te extraño y te quiero más
Ana.


Daría todo por tener el valor  para mandar ese mensaje, tal vez lo tuviera si supiera que cambiaría en algo, si supiera que la otra persona esta deseosa de recibirlo, pero se que las cosas cambiaron y las decisiones fueron otras. Daría todo porque él piense en mi la mitad de lo que yo pienso en él.

Perdidos en lo cotidiano

Te das cuenta lo perdidos que estamos en este mundo? Sos consciente? Llegamos a un punto en que lo que más valoramos en una persona y más difícil de encontrar se nos hace es que nos escuchen. Que nos presten atención. Llegamos al punto de pagar para poder desahogarnos, para que alguien haga el esfuerzo de comprendernos porque ni siquiera nosotros mismos lo hacemos, ni siquiera somos capaces de escucharnos. Todo vale, todo importa, todo menos la comunicación. Pero si no te comunicás no te expresas, y si no te expresas no te das a conocer y al no darte a conocer así estamos, así somos, un conjunto insulso de superficiales, de desconocidos.

martes, 14 de mayo de 2013

Pequeña crítica


En la ciudad donde vivo -Bahía Blanca- los espacios y actividades culturales se encuentran bajo las decisiones no solo políticas si no de las generaciones mayores. Las remodelaciones edilicias rondan en torno a la plaza frente a la municipalidad y a sus calles y edificios aledaños, cual costumbres de antaño.
Los jóvenes crean sus propios espacios para la expresión de la cultura acaparando zonas determinadas de la ciudad ya sea para expresar su arte, deporte o tan solo conversar.
Mantienen un buen nivel de enseñanza pero a la hora de la recreación se ven limitados.
Se observa un choque de culturas, una batalla cultural por la predominancia de los distintos estilos de vida, lo moderno quiere imponerse a lo retrógrada pero éste último no se deja vencer, apoyado por las costumbres emergentes de los orígenes de la ciudad cimentados en el ejército y la Iglesia Católica.
Solo ejercitando un cambio de mentalidad, abriendo un poco más la cabeza, no siendo tan prejuicios si no más experimentales se puede llegar a tener una vaga esperanza de que esta ciudad encuentre al menos, un mínimo grado de avance, de enriquecimiento cultural y social, pero ese es un camino que todos deben estar dispuestos a recorrer, y para ser honestos, hoy en día, el término "todos" es tan sólo un conjunto de diferencias, de batalles campales sin la mínima intención de llegar  a un punto en común. Hoy en día el cambio es el lujo que muy pocos están dispuestos a querer implementar.

domingo, 5 de mayo de 2013

A.E.T

Y lo cierto es que podría quedarme el rencor, la bronca de lo fallido. La resignación. Pero solo se me viene a la cabeza vos diciéndome que le tome las medidas al bajo mesada para las cortinas, ambos hablando de que las paredes necesitan pintura, tus quejas de que no entras en la cama y necesitamos una de dos plazas, tu cara de celoso no queriendo demostrarlo, esa manía de morderte el piercing, esa locura de dormirnos con la tele, el aire acondicionado y las luces prendidas, la persiana alta y las ventanas abiertas, te escucho diciéndome lo feo que es el sillón que tengo en mente comprar o como me escribías "momia" en el whatsapp cuando te contaba que me había perdido en el Bs As Design. Como me advertías que me cuide porque soy un despiste ambulante. Que me agarres la mano en la calle cuando menos lo esperaba. Que me cocines, que te cocine. Llevarte Mc Donalds y Starbucks o Havanna al trabajo. Colgarme de tu cuello y que los piecitos me queden en el aire, sos tan alto ! -o yo tan enana-.
Lo cierto es que podría odiarte. Pero te quiero tanto y te extraño y necesito horrores.
Hubiese dado todo porque solo fueses mio y yo enteramente tuya.
Y si debo reconocer que hay algo que odio, odio con todo mi ser... y es la conjugación de estos malditos verbos, de este triste relato, en pasado. En un pasado imperfecto, que para mi, en su momento, fue perfecto.