sábado, 29 de octubre de 2011
Enamoramientos
Yo no creo que alguien sea capaz de enamorarse de otra persona sin conocerla o viéndola poco; más bien uno se enamora de las situaciones hipotéticas que se arma en la cabeza y del deseo de poder llevarlas a cabo. Si éstas no se cumplen uno cae en una frustración absoluta, y en su estado de fracaso total despliega sus rencores y fallas ante la otra persona por no haberle correspondido; cuando en realidad es una impotencia propia por no ser capaz de moldear el comportamiento ajeno a los gustos y prioridades de uno mismo. Esta situación cambia si uno ya conoce a la persona y la valora tal cual es pese a lo malo que pueda tener y a las situaciones que hayan afrontado; sin embargo esto tampoco determina el enamoramiento; ya que la aceptación puede provenir del cariño, la rutina, la costumbre. La mejor manera de determinarlo, a mi criterio, es cuando todo termina, cuando uno se despoja de cuanto factor influyente lo había rodeado.Pero entonces, ¿de qué vale saber que uno estaba enamorado si ya no existe más?- Puede servir de referencia, pero corremos el riesgo de condicionar a las personas que se nos presenten a que sean como aquellas que perdimos; puede que sirva como recuerdo, pero nos condenaríamos al pasado; puede servirnos para recuperar a la persona, pero correríamos riesgos grandes y ya nada seria lo mismo porque arrastrarían los fracasos del primer intento. Tal vez darte cuenta solo sirva para sentirte un poco mas realizado y por sobretodo un poco mas humano, cuando creías que el tiempo iba fosilizando una gran parte tuya, cayendo en el vacío.
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