Siempre asocie las oficinas con los trajes y los trajes con un buen perfume, aquel que se siente al pasar rozando a alguien y perdura unos dos metros mas adelante.
En el dia de hoy me encuentro vestida con un short blanco, tacos y un buzo, junto con una cartera blanca. Las personas no dejan de observarme, como si fuera un animalito exotico, en años anteriores eso me hubiera intimidado bastante, pero a esta altura tan solo me da gracia y me divierto pensando en las frases que se les pueden estar atravesando por la mente. Tampoco los culpo por hacerlo, tan solo soy un shorcito blanco entre tanto traje negro, tan solo soy un puntito ajeno al resto.
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