
El tiempo puede llegar a ser muchas cosas, pero nunca es algo que se detiene. Los días pasan, así como los meses y años.
Y en esos granos de arena que van cayendo, cada ser humano evoluciona. Cambiamos nuestra apariencia, gustos y hasta a veces personas como si fueran ojas de árboles cayendo.
Nadie nos puede garantizar que todo va a ser como queremos, que no sufriremos y que todo será risas, pero si es lo que realmente deseamos tarde o temprano lucharemos porque se haga realidad.
Y en esos intentos por conseguirlo muchas cosas pasan, nos lastimamos, nos desviamos del camino inicial, conocemos personas, perdemos a otras y hasta podemos llegar a decepcionar a algunas, pero tarde o temprano, con fe y perseverancia, todo lo que provenga del corazón se hace realidad.
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